NEGOCIOS: OPORTUNIDADES EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL

NEGOCIOS: OPORTUNIDADES EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Según la Singularity University, en 2025, con 1000$ podremos comprar un ordenador que calcule a 10^16 ciclos por segundo, el equivalente a la velocidad de proceso del cerebro humano.

Según su acuñador, John McCarthy (1955), se define la inteligencia artificial (IA) como “la ciencia e ingeniería de construir máquinas inteligentes”. La Wikipedia la define como “la inteligencia exhibida por máquinas o software”. O «el estudio y diseño de agentes inteligentes», en el que un agente inteligente es un sistema que percibe su entorno y realiza acciones que maximicen sus posibilidades de éxito.



Se trata, por tanto, de “agentes” (objetos y máquinas, y de software) capaces de funcionar sin la intervención de humanos, tras haberlos éstos programado. Se dice pues, que los agentes “aprenden” (mejoran su funcionamiento automáticamente a través de la experiencia, la repetición de acciones), y “toman decisiones” (determinan la mejor acción entre varias posibles, basándose en unos principios establecidos), sin intervención humana. Puede que, incluso, llegue el día que estos agentes programen a otros agentes o se auto-programen.

En el software, se trata de programas que pueden sustituir a humanos en tareas que requieren un cierto grado de “inteligencia” (cognición). Por ejemplo, un programa que convierte una hoja de datos, sobre la evolución económica de una empresa, en un informe textual. O que analiza millones de documentos para determinar patrones y elaborar un diagnóstico (en casos legales o médicos). O que analiza imágenes también para determinar patrones.

En cuanto a máquinas, aparece una nueva generación de robots capaces de llevar a la práctica tareas sofisticadas, gracias a la inteligencia artificial. No sólo se trata de dispositivos para tareas rutinarias, como aspirar el suelo o cortar el césped, sino de robots que surcan los pasillos de enormes almacenes logísticos localizando los productos con total exactitud. O automóviles capaces de auto-conducción. O robots industriales adaptativos, capaces de realizar distintas tareas en una cadena de producción (robots universales). O robots aplicados en cirugía, apreciados por su gran precisión. O dispositivos móviles, como drones, utilizados en tareas civiles y militares. Los robots son el músculo y la inteligencia artificial el cerebro, y podemos esperar grandes innovaciones en la combinación de estos dos elementos.

Más aún, se diseñan dispositivos que “leen” nuestro comportamiento, y reaccionan de acuerdo con las circunstancias. Por ejemplo, un ventilador que funciona de manera diferente según el ambiente, y que reconoce (detectando su dispositivo móvil) a una persona que entra en la habitación, y responde ajustando sus parámetros a los que esa persona ha escogido.

En ordenadores, el desarrollo más notable es quizás el proyecto Watson, de IBM. Se trata de un ordenador construido sobre tecnología de computación cognitiva, que busca manejar inteligentemente grandes cantidades de datos para ayudar a humanos a tomar una decisión. Por ejemplo, en el manejo de datos en procesos judiciales, o en un diagnóstico médico. En su mensaje de bienvenida, dice: “Conoce a IBM Watson, un sistema cognitivo que permite una nueva asociación entre las personas y ordenadores que realza y aumenta la experiencia humana”.

En 2011, Watson ganó el concurso televisivo, de preguntas-respuestas, Jeopardy, frente a los dos mejores concursantes de la historia del programa. El Dr. Watson, el Watson aplicado a la medicina, persigue poder tratar en el largo plazo con toda la literatura médica publicada, en cualquier lengua, para ayudar a los médicos a tomar una decisión en un diagnóstico. Y para apoyar también a los pacientes en su relación con su enfermedad o condición física.

La IA ayudará a manejar un mundo cada vez más complejo, aunque deberemos establecer unas normas para su uso correcto. Stephen Hawking y cientos de científicos y emprendedores, como Elon Musk, han firmado un Manifiesto para el control de la IA.

Finalmente, la previsible aceleración de la inteligencia artificial incorporará a las responsabilidades del liderazgo algo que hoy ni siquiera entrevemos: la gestión de la relación entre personas y máquinas (éstas últimas, sustituyendo a muchas de las primeras sin que puedan evitarlo).

Idea procedente de nuestro proyecto NOW IS NEXT